“¡Oye! Eso huele bien”. Qué raro viniendo de mi novia y viendo el aspecto no muy ortodoxo en cuanto a las más mínimas reglas de presentación de un plato de espaguetis se refiere. Pero lo cierto es que olía y sabía a gloria.

A partir de ahí, me bauticé como el primer, y hasta el momento único, chef de la Cocina Caótica.

Esta nueva tendencia de la vitrocerámica, el vuelta y vuelta y el microondas para todo, nace libre y sin ningún prejuicio. Pues bien, me dispongo a establecer las reglas de la Cocina Caótica y no es que vaya a estropear recetas tradicionales, ni mucho menos, voy a hacer mi libre interpretación espontánea y sin tener ni puta idea de este tipo de nueva cocina. Vayamos a las reglas:

1. Comerse cualquier cosa que esté hecha por ti.
2. Nunca ofrecérsela a nadie.
3. Procurar mezclar alimentos que no suelen comerse juntos pero que a uno le resultan muy apetecibles. Ejemplo, vino fino con hojaldres de Mora o Bellido.
4. Si algo sale bien, comer hasta reventar, que para algo te lo has currado.
5. Interpretar libremente las recetas. Ejemplos: por un pizca de laurel nos conformamos con orégano y en lugar de vinagre de Modena, pues un poquito miel y vino.
6. Utilizar muchos cachorros de cocina.
7. Nunca tardar más de 20 minutos en cocinar.
8. El título oficial de Chef en Cocina Caótica se lo autoexpide uno mismo en la cocina de casa cuando uno quiera.
9. Y la principal. Las reglas anteriores son solo orientativas, esta nueva tendencia de cocina es anárquica y como tal, no tiene reglas, esa es su verdadera regla.

Destripados los secretos de Cocina Caótica, comparto con vosotros la receta de mis espaguetis, animaos y mandar vuestras recetas, lo mismo entre todos creamos un nuevo concepto de cocina. Un saludo y que siente bien.

RECETA

Hervir los espaguetis durante 10 o 12 minutos, echar un chorreoncito de aceite al agua, sal y orégano. Cuando ya están blanditos enjuagarlos en agua fria y dejarlos que escurran.

Por otro lado, picamos pimento verde y tomate. Los freímos con un poquito de ajo y un buen chorro de cerveza. Mientras estamos con la sartén liados, cogemos un paquete de salchichas y lo ponemos en el microondas hasta que estallen. Luego lo mezclamos todo en la sartén, ponemos el fuego a tope, echamos abundante queso -cualquiera vale- con unas aceitunas en lejía bien picaitas y lo movemos bien hasta que se funda el queso. El toque final es un poquito de cayena y un chorreoncito de salsa perquins.

FRANCIS SALAS

Redactor // Fotógrafo