FRIDAY 08 DECEMBER 2017

OPINIÓN. No hay tiempo de celebraciones

Allá por el año 1957 en Roma, un grupo de países firmaban un tratado por el cual se creaba una institución, Comunidad Económica Europea, un embrión que a lo largo de los ya 60 años de historia se ha convertido en una colosal supraestructura; eso sí, dormida, ¿a sabiendas o cansada fruto del desgaste de tantos años?

60 años, se dice pronto, pero se han cumplido 60 años desde la firma de los Tratados de Roma, germen junto al de la CECA de la actual Unión Europea, que, por cierto, no está de más hacer un guiño y recordar que España desde que ingresó, por mucho que hoy critique a la UE, ha sido una gran beneficiada.

OPINIÓN. Una catalana atípica

Silvia, autodenominada catalana atípica, ha residido temporalmente en Madrid. Madrid, esa jungla de asfalto que hoy ella tiene que abandonar empaquetando su vida en cajas para volver a su tierra, Cataluña. Aquí termina esta aventura…

OPINIÓN. Amenaza electoral

A Mariano Rajoy se la indigestado la derrota política del decretazo de la estiba. Ni en el fondo (en su decreto-ley han ido mucho más allá de lo que pedía la sentencia) y mucho menos en la forma le asiste la razón al Gobierno. No se ha enterado el presidente de que ya no cuenta con mayoría absoluta y las decisiones no las puede imponer, ahora tiene que negociar, ceder y pactar.

OPINIÓN. Licenciados con deshonor

Han sido 43 años de servicio, años en los que para “curtirle” le enviaban directo a la ruleta rusa vasca. Él tuvo la inmensa suerte de “solamente” enterrar a cinco compañeros y amigos. Pero no había tiempo para lamentos, al día siguiente comenzaba un nuevo día de ese inhumano turno 24 por 24 (un día completo de servicio y el siguiente de descanso), y tachar días del calendario para lograr volver a casa sano y salvo.

OPINIÓN. Trans-formando la sociedad

En los últimos días, la transexualidad se ha introducido en la agenda setting de los medios de comunicación permitiendo la visibilidad de nuestra sociedad, y todo esto ha sido gracias a los que siempre han querido ponerle la loza de la vergüenza, del ostracismo, del odio y de nuestra cultura ultracatólica.