FRIDAY 23 FEBRUARY 2018

Mi generación creció con una serie de mitos en televisión. Entre ellos, estaban si el campo de Oliver y Benji tenía final o hasta dónde llegaría el conejo de Duracell, pero quizás uno de los grandes mitos televisivos fue el de la niña con la mermelada, su amiguito el perro y Ricky Martin encerrado en el armario para dar el sorpresón.

OPINIÓN. Patriotismo para accionistas

Al igual que el romanticismo devino en san Valentín y los amantes olvidaron el regusto amargo de la pólvora en el paladar y la estética del suicido para expresar con rosas, bombones y bisutería la desesperación producida por el amor y sus derivados, el patriotismo evoluciona a una suerte de híbrido paisajístico financiero avalado por las divisas, el mercado de valores y un sinfín de conceptos de marketing que –maliciosamente empleados– han enraizado en las mientes del ciudadano erradicando el ideario democrático. Desde el inicio de la crisis –aunque de manera paulatina y sosegada–, los adalides de la comunicación de masas han introducido conceptos tan familiares como prima de riesgo, marca España, reestructuración financiera o reducción del coste salarial unitario (por citar solo algunos) para contextualizar el cambio de modelo económico y social gestado en la matriz de esta depresión económica que ya forma parte del ADN nacional. La inclusión de la terminología específica del mercado en aspectos de la soberanía nacional es una estrategia más para la construcción de un imaginario propicio a la privatización y a la destrucción sistemática del espacio público.

OPINIÓN. No es no

Será por tanto leer el Marca que Mariano Rajoy ha aterrizado al debate político como un extraterrestre. Estas vacaciones pagadas que le hemos regalado al presidente en funciones sin funciones en el resort de la Moncloa le han supuesto una desconexión total. Ha vuelto a poner los pies en la arena política como si nada hubiera pasado en este tiempo, como si viniera de Marte. 

OPINIÓN. Silencios

Hay silencios más estruendosos que las propias palabras. Cuando uno calla, suele otorgar. Siempre resulta edificante una actitud proactiva en beneficio de la verdad o frente a las injusticias y los casos de de corrupción. Cuando se opta por el mutismo o se pasa de puntillas ante casos sangrantes, nos convertimos en buena medida en cómplices de ello. Tres ejemplos:

OPINIÓN. Apoyo bochornoso

A los líderes de Podemos, que tanta ética reclaman a los demás, la violencia no los abochorna. Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez no han tenido rubor en apoyar y pedir al indulto para Andrés Bódalo, portavoz de la formación morada en Jaén capital y cabeza de lista en esa provincia en las elecciones generales del pasado 20 de diciembre, condenado por agredir a un concejal del PSOE. Se sienten orgullosos (literalmente) de él y lo consideran una víctima pese a contar con sentencia firme del Tribunal Supremo. Para estos paladines de la nueva política dar “puñetazos y patadas” a un adversario político no es motivo suficiente para retirar la confianza a un compañero de siglas. La dirigente andaluza ha comparado en su cuenta de Twitter a Bódalo con el poeta Miguel Hernández, víctima de la represión franquista. Las comparaciones son odiosas, pero ésta en concreto es vergonzosa y demencial.