WEDNESDAY 07 MARCH 2018

Es habitual que todos los comienzos de años vengan acompañados de buenos propósitos como el de mejorar nuestro inglés, dejar de fumar y apuntarnos al gimnasio. ¿Qué tal si te propones mejorar tu alimentación?

Si te está costando mantener en estas fechas una alimentación saludable,  has abusado de grasas y azúcares simples, has comido mucho y rápido, fumas y te has pasado con el alcohol, seguro que sufres pesadez, ardores, flatulencia o estreñimiento, entre otros síntomas. En definitiva, a estas alturas de las fiestas navideñas es más que probable que hayas has caído en  la dispepsia o, lo que es lo mismo, estás empachado.

Mazapán, polvorones, mantecados, turrones… una lista de dulces casi interminable que se cuelan por casa estas semanas para endulzarnos las Navidades. En ellos nos esperan una sinfonía de sabores a base de harina, grasas como manteca de cerdo, azúcar, frutos secos como las almendras y especias como la canela, y otros muchos más ingredientes.

Pero, ¿qué debes tener en cuenta a la hora de elegir tus dulces navideños?

Tenemos a la vista las Navidades y se nos presentan comidas familiares, comidas de empresa y supermercados rebosantes de dulces típicos de estas fechas. Si estás intentado llevar una alimentación saludable, te preocupará cómo afrontar estos días sin desviarte de tu objetivo de comer sano.

Tanto la FAO como la  Comisión Europea se han dedicado a  la promoción de las legumbres en este año internacional dedicado a este alimento, con la intención de destacar sus ventajas nutricionales y promover su cultivo. Y es que su consumo, pese a ser un alimento saludable, se ha reducido drásticamente en las últimas décadas. 

Para llevar una alimentación saludable no solo es importante lo que comemos sino además cómo comemos. Comer requiere tiempo: necesitamos masticar bien el alimento para que se impregne de saliva. La digestión no comienza en el estómago, sino que lo hace en la boca