Castillo de Burgalimar (Baños de la Encina)

Mil años después de su construcción, el Castillo de Burgalimar conserva intacta su majestuosidad. Referencia ineludible en la Jaén turística, Baños de la Encina sorprende al viajero con una fortaleza colosal, donde la recreación de cómo tuvo que ser la vida en Al-Andalus  en el siglo X apenas si exige un ejercicio de imaginación.

castillo jaen baños de la encina

 

Su arquitectura militar árabe y sus muros de tabiyya -mezcla de arcilla y arena y piedras habitual en el época califal- son la mejor muestra de arquitectura militar andalusí de toda Europa. Las últimas excavaciones arqueológicas realizadas nos permiten pasear por las que fueron sus calles, entrar en las viviendas, patios, almacenes o ver el aljibe construido en el centro del patio de armas y con el que se abastecía de agua a los habitantes.

Su impresionante estado de conservación no ha pasado desapercibido para cineastas, que han utilizado este castillo como escenario para sus películas, entre ellas El Capitán Trueno y El Santo Grial. Desde 1969 tiene el privilegio de hondear en su torre del homenaje la bandera azul coronada de estrellas del Consejo de Europa, privilegio que le otorgo la Comunidad Europea  con motivo de la celebración del milenio de la construcción del castillo. Sólo dos castillos europeos poseen este honor, el de Baños de la Encina y el de Florencia en Nápoles.

A lo lejos, el castillo impresiona por la sobria majestuosidad de sus ocres murallas. A lo largo de ellas se reparten sus quince torres, entre las que destaca la torre del homenaje. De mayor altura que el resto, es una de las principales aportaciones hechas tras la conquista castellana, allá por el año 1225.

 

Castillo de La Iruela

castillo la iruelaUno de los rincones más bellos de Jaén desde donde disfrutar los “mares de olivos” de estas tierras es el Castillo de La Iruela. Construido por los árabes, los primeros cimientos son prebereberes y sobre éstos fueron construidas las estructuras de calicanto aunque fue conquistado y ampliado en su estructura en el siglo XIII por los cristianos. Su espectacularidad y su privilegiado enclave, le permitió ser sede de la Orden de los Caballeros Templarios, quienes ayudaron a la conquista del lugar, a partir de 1231.

La citada fortaleza se alza sobre una abrupta y pedregosa peña a cuyos pies se esparce un barrio medieval de incuestionable valor arquitectónico. La Torre del Homenaje, dividida en dos pisos sobre un peñasco espectacular, fue diseñada como un recinto militar inexpugnable. También destacan las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo de Silos, levantada en el interior del recinto del castillo en el siglo XVI y construida a estilo renacentista. La gran riqueza monumental de La Iruela, la hizo merecedora de la declaración de Conjunto Histórico-Artístico en el año 1985.

 

Castillo de la Mota (Alcalá la Real)

la mota

 

El Castillo de la Mota fue mandado construir por el segundo Señor del Reino de Granada “Aben-abus Ben-Zeiri”, hacia el año 1000. Los musulmanes levantaron una ciudad cuyo trazado siguió las pautas propias de la época califal y almohade. A pesar de la evidente huella andalusí, la Fortaleza de hoy es producto principalmente de las reformas arquitectónicas que realizaron los castellanos, a partir de la conquista, en 1341 con Alfonso XI.

La antigua ciudad amurallada o fortaleza contaba con edificios religiosos, administrativos y de gobierno, así como con centros comerciales y en ella residían las autoridades civiles y eclesiásticas.

Tras la conquista de Granada, desaparece la necesidad de protección de la población y se inicia una progresiva expasión urbana hacia la zona llana, dando paso al abandono del recinto amurallado.

Uno de los edificios más significativos es la Alcazaba situada en la parte más elevada del recinto. Se compone de tres torres unidas por murallas que albergan el Patio de Armas. La del Homenaje, de 20 m de altura, la de la Vela o de la Campana, encargada de la vigilancia del territorio en comunicación con la red de atalayas existentes en la zona, la de la Mocha, que constituye un excelente mirador de la localidad.