Disfrutar la calle y salir de tapas  es algo que va unido al andaluz y en la capital andaluza no podía ser menos, y no digamos en el barrio de Triana. La cultura del tapeo es un acto social y cultural de primera nivel y en plenas fiestas navideñas hasta cotidiano que algunos lo elevamos a la categoría de arte.

 

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Fachada del Restaurante Blanca paloma en el Triana, Sevilla

Y no escribo arte como un concepto, en este caso, baladí. En bares como el Blanca Paloma en la calle Páges de Corro, 86 (confluencia con San Jacinto) en Triana sobran las cositas ricas para llevarse a la boca y hacer del beber y comer un verdadero arte. Blanca Paloma es una visita obligada de Sevilla y es famosa por sus bodaditos de mejillones desde que abriera sus puertas 1970. Tiene  una amplia carta llena de calidad, que va más allá de las tapas tradicionales. Blanca Paloma es una catedral del tapeo donde lo hacen tan bien, tan rico y agradable, que el que va repite una y otra vez. Te lo dice un fiel devoto.

 

 

FRANCIS SALAS

Redactor // Fotógrafo