La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía anuncia el inicio de los trabajos de restauración y conservación diseñados por el Museo de Bellas Artes de Sevilla sobre las 24 obras de Bartolomé Esteban Murillo que forman parte de la colección de la pinacoteca sevillana. En el horizonte, la celebración del centenario del nacimiento del pintor sevillano, nacido en 1617 en la capital hisplense.

La niña, de Murillo

‘La niña’, de Murillo

Según informa la Consejería en un comunicado, el programa de restauración y conservación contempla la actuación en 17 obras con tratamientos de mantenimiento y limpieza. Las siete restantes (cinco lienzos y dos tablas) serán sometidas a una restauración integral que incluye tareas como la eliminación de barnizados, tratamiento de repintes y soportes o forración. En concreto, son cuatro obras del conjunto realizado por Murillo para el Convento de Capuchinos y otras tres procedentes del Convento de San Agustín, ambos de Sevilla.

Las obras serán restauradas por el equipo del Taller de Restauración del museo, cuyas instalaciones ha visitado la consejera de Cultura, Rosa Aguilar. “La obra del maestro lucirá de manera excepcional para celebrar el cuarto centenario de su nacimiento”. Una cita, ha destacado la consejera, “en la que el Museo de Bellas Artes tendrá un papel fundamental”. La primera de las intervenciones se realizará sobre el lienzo de la Inmaculada Concepción (La Niña), que ya está en los talleres del Bellas Artes procedente de la sala V de la pinacoteca.

 

Asimismo, la consejera ha anunciado que próximamente llegará a los talleres de restauración del Museo de Bellas Artes de Sevilla el cuadro El Jubileo de la Porciúncula, del Museo Wallraf-Richartz de Colonia, que presidía el retablo central del conjunto que pintó Murillo para el Convento de Capuchinos. Como muchos otros cuadros del pintor barroco, la historia de este lienzo está relacionada con la invasión napoleónica y el expolio del patrimonio artístico de la época por parte del mariscal Soult. “Ahora regresa a Sevilla para su restauración integral en estos talleres de cara al proyecto expositivo que prepara el Museo de Bellas Artes para el cuarto centenario del pintor”, ha explicado Aguilar.

Rosa Aguilar en los talleres del Museook

Rosa Aguilar visita los talleres del museo sevillano

Los murillos del Museo de Bellas Artes

Entre las cuatro obras pertenecientes al conjunto que Murillo pintó para el Convento de Capuchinos de Sevilla que serán restauradas destaca la Inmaculada Concepción (1668-1669), conocida como La Niña y que ocupaba el coro bajo de la iglesia. Esta obra es una de las versiones más populares de la Inmaculada Concepción del maestro y está considerada un claro precedente del Rococó dieciochesco que Murillo intuyó en sus años finales. Otra de las obras es la Virgen con el Niño (1665-1666), conocida desde el siglo XIX como la Virgen de la servilleta y que, aunque hay discrepancias sobre el lugar exacto del retablo para el que fue pintada, todos los autores la vinculan a la parte baja o al tabernáculo. Del retablo central también se restaurarán San Antonio de Padua con el Niño (1665-1666) y San Félix de Cantalicio con el Niño (1665-1666).

Las tres pinturas que serán restauradas que proceden del Convento de San Agustín son la Visión de San Agustín con la Trinidad (1664-1670), que representa al santo, a tamaño natural y gran monumentalidad, sentado ante un escritorio en el que se halla un libro abierto; San Agustín con la Virgen y el Niño (1664-1670), en el que destaca especialmente la diversidad de gestos y actitudes de los distintos personajes; y Santo Tomas de Villanueva y el Crucifijo (1665-1670), que muestra al santo en el momento de recibir la noticia de su muerte.