A lo largo de nuestra vida vivimos experiencias que nos marcan como pequeños disparos al corazón y que acaban haciendo de nosotros lo que somos. Así es el debut de Ángel Zambrana, músico sevillano que está a punto de editar Disparos, un disco de pop-rock sin artificios y con mucho corazón, que nos remite a grandes nombres de la escena nacional como Quique González o Leiva.

Ángel Zambrana, en una imagen de promoción

Grabado en julio de 2017 junto al productor Juan Antonio Mateos en Grabaciones Sumergidas, Disparos nos habla de historias reales, sencillas: Me inspira lo cotidiano. Cuento historias reales, sin postureos, pero sencillas porque me emociona más ver a una chica apoyada en la ventana de un autobús que los problemas de un país”.

De alma inquieta, Ángel no puede esperar a que llegue la fecha de estreno para descargar su arsenal en directo y compartir sus emociones con sus seguidores. Por delante, un otoño-invierno lleno de conciertos íntimos y sin artificios que disfracen ni las pequeñas imperfecciones porque, dice, también son su esencia: “Me gusta que las canciones tengan vida y se puedan salir del guión. No quiero perder la esencia, esa imperfección que tengo en mi manera de hacer las cosas o de expresarme”.