Es uno de los máximos ejemplos del poder que, en la Edad Media, alcanzó la Orden de Calatrava, a la que el Rey Fernando III el Santo encomendó la protección de la frontera occidental del reino de Jaén frente al reino nazarí de Granada. El castillo de Alcaudete, uno de los mejor restaurados de España, cuenta con un centro de interpretación dedicado a su evolución histórica y, en especial, a la etapa que estuvo ocupado por los monjes-guerreros.

expreso del sur castillo de alcaudete

Castillo de Alcaudete

Desde hace unos días, la visita turística a esta fortaleza calatrava, uno de los espacios integrados en la Ruta de los Castillos y las Batallas de Jaén, cuenta con la dotación de audioguías en varios idiomas financiadas por la Diputación de Jaén.

El castillo fue erigido en lo alto de un cerro aprovechando los propios desniveles del terreno como elemento defensivo con seis torres y varios aljibes para la recogida de agua; ha llegado a ser famoso por su inaccesibilidad y objeto de envidias tanto de musulmanes como de cristianos por su condición de fortaleza inexpugnable. Tanto es así que fue declarado monumento histórico en el año 1985.
Así, hoy día es posible conocerla a fondo a través de todo un sistema de renovación que nace con los objetivos de mantenerlo como elemento vivo y en uso, así como para dar a conocer la propia historia del municipio y la del edificio.

Sus enormes muros albergarán este nuevo centro de interpretación de la Orden de Calatrava que nos permite instruirnos en la evolución y transformación que experimentase desde su construcción, primero como fortaleza árabe desde donde se hacia posible controlar los caminos de paso debido a su estratégica posición.

La importante incursión de la orden de los famosos caballeros monjes-guerreros de Calatrava durante los s. XV-XVI, cuyo papel fue primordial como combatientes y defensores acérrimos de la fe cristiana, así como todos aquellos elementos de defensa y ataque empleados como sistema para mantener la paz y el orden en la ciudad fortificada.