Parada obligada en nuestro viaje por el centro de Andalucía, Ronda sorprende por su belleza custodiada por tres parques naturales: Grazalema, Sierra de las Nieves y Los Alcornocales. Una “suerte natural” como reza en su eslogan turístico, donde el movimiento andalucista firmó en 1918 una de sus primeras páginas de la mano de Blas Infante.

tajo ronda

Puente nuevo sobre el Tajo

Los historiadores sitúan en la Asamblea de Ronda, celebrada en el Casino de la ciudad malagueña en 1918, uno de los grandes hitos del andalucismo como movimiento político. Tres años después de la publicación del Ideal Andaluz de Blas Infante, aquella reunión en Ronda sirvió para impulsar los símbolos de la identidad andaluza, desde el himno a la bandera y el escudo, mientras asumían los principios de la Constitución Federal para Andalucía de 1883 como Carta Magna andaluza. Estamos en el apogeo del denominado Andalucismo Histórico, movimiento finalmente frustrado en su intento de dotar al sur peninsular de un marco estatutario por el estallido de la Guerra Civil.

palacio de salvatierra

Detalle de la fachada del Palacio del Marques de Salvatierra

Aquella Ronda de sueños y aspiraciones andalucistas, nos viene al recuerdo nada más entrar en el Paseo de Blas Infante, centro de la ciudad turística, próximo al Tajo (de 98 metros de altura) y a la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda, los dos emblemas rondeños por excelencia. El entorno invita a un recorrido ajeno a la prisa, que permita apreciar con detalle los rasgos de la antigua medina árabe, en la orilla sur del rí­o Guadaleví­n, que aún conserva parte de sus murallas, cruzar el Puente Nuevo y pasear por la Alameda del Tajo resulta imprescindible antes de pasar a conocer el interior de los monumentos y museos.

plaza de toros ronda

Plaza de Toros

El Palacio del Marqués de Salvatierra, cuyo interior del Palacio representa la austeridad de la casa rondeña palaciega de los siglos XVII y XVIII, y el Palacio de Mondragón, sin duda el monumento civil más significativo de Ronda, con los conjuntos monumentales más significativos. Aunque no los únicos. Los Baños Árabes, la Casa del Gigante, el Arco de Felipe V y la arquitectura religiosa del Convento de la Merced y la iglesia de Santa Cecilia merecen una visita.

PUBLI MALETAS

Puerta de la Ruta de los Pueblos Blancos, Ronda posee el encanto de la arquitectura popular andaluza y el romanticismo propio de las tierras de bandoleros. Su imagen es la de una oferta turística radicalmente diferente, pero complementaria a su vez, a la de la Costa del Sol, de la que apenas le separan 50 kilómetros. Son los contrastes de Andalucía, en poco más de media hora pasas de unas playas de primera calidad a un terreno de media montaña cubierto de pinos, alcornocales y pinsapos. Y ahí en medio, reposa Ronda, una ciudad ideal para respirar el andalucismo de un 28 de febrero.

SALVA LORIGUILLO

Redactor. Aprendiendo de Andalucía.