Robert Parker es el crítico de vinos más influyente del mundo y alcanzar la máxima puntuación de 100 puntos en su revista The Wine Advocate es el sueño de todo bodeguero y enólogo. En España, sólo los vinos tintos venían obtenido la máxima puntuación -100 puntos- en la esperada clasificación anual del enólogo estadounidense, pero la hegemonía de los tintos acabó en 2013, cuando los vinos andaluces dieron el salto definitivo hacia la cúspide del ‘Olimpo’ Parker.

Aquel verano, a las puertas de una nueva vendimia, la revista de Robert Parker sorprendió publicando, por primera vez, el nombre de tres vinos con sello de calidad andaluz entre los mejores caldos españoles. La llegada de Luis Gutiérrez al equipo de Parker y su entorno más inmediato tuvo la recompensa deseada para las bodegas del sur, tratadas hasta ese momento con cierta indiferencia en los informes Parker. Tres vinos, tres denominaciones de origen, tocaban la gloria de los 100 puntos: el Don PX Toro Albalá Convento Selección 1946 (DO Montilla-Moriles), la Reliquia Bardadillo de Palo Cortado (DO Manzanilla de Sanlúcar) y el Moscatel Valdespino Los Toneles (DO Jerez).

El Don PX Convento Selección 1946, criado en la bodega Toro Albalá afincada en Aguilar de la Frontera, es uno de esos vinos que enorgullecen sólo por la historia que encierran entre sus aromas. Este PX procede de la primera vendimia tras la II Guerra Mundial y es un vino que ha envejecido en botas de roble americano hasta que se embotelló en septiembre de 2011. El propietario de la bodega, el enólogo Antonio Sánchez Romero, vio el momento oportuno de meter en botella aquellos vinos dulces criados durante tantas generaciones para que llegaran a las mejores mesas. Robert Parker detectó rápidamente el encanto especial de un vino, sin duda, especial. Su principal cualidad es la gran concentración que demuestra, un vino para aficionados avanzados y apasionados por este estilo de vino.

La Reliquia Barbadillo de Palo Cortado es el único de los tres que es seco, muy viejo, procede de unas soleras que la familia Barbadillo adquirió a mediados del siglo XIX. Con estos vinos, ya muy viejos en aquel momento, se montó una solera de palo cortado. La saca de la que se embotella esta reliquia procede de la bota, no de esta solera. Un vino lleno de carácter, muy serio y seco, con gran complejidad en boca.

El Moscatel Valdespino Los Toneles es un “rarísimo” vino dulce que como explica Federico Oldenburg, se ha perpetuado como una reliquia de los antiguos vinos que se elaboran en Jerez con uva moscatel, hoy olvidada en el marco gaditano. Este moscatel, embotellado con cuentagotas, asombra por la frescura que demuestra en boca, en perfecto equilibro con su dulcedumbre y edad.

Aquellos tres vinos premiados en el verano de 2013 son caldos tradicionales, espectaculares, cuya aparición en el topde la puntuación Parker les ha reportado entrar por la puerta grande en el mercado de habla inglesa, uno de los grandes campos de batalla para los vinos andaluces.

Premio para el PX Añada 2011 de Alvear

 Hubo más reconocimientos para nuestros vinos en aquel 2013 inolvidable. Un par de meses después, en una de las catas estadounidenses organizadas por el equipo de Parker, un vino dulce de Bodegas Alvear, el Pedro Ximénez Añada 2011, salía de aquella cata con la máxima puntuación, otros 100 puntos para el que pasaba a ser cuarto vino andaluz en el Olimpo Parker.

La bodega montillana, fundada en 1729, pronto salió, junto al Consejo Regulador de la DO Montilla-Mpriles, a reivindicar las bondades de un vino color caova con destellos amarillos, limpio, brillante y lágrima densa y abundante. En nariz con buena intensidad y en el paso por boca, potente, con cuerpo. Y lo mejor de todo, con un potencial de comercialización mucho mayor que los otros tres vinos andaluces de 100 puntos Parker al ser dulce natural que se premiaba en el momento de su elaboración y no después de someterlo a largos periodos de crianza.

Sin duda, aquel 2013 trató bien a nuestros vinos, al menos en cuanto al prestigio de los Parker se refiere. Tanto que desde entonces no hemos repetido presencia en lo más alto de esta clasificación que mantiene su marchamo de exigente por encima de todo. Baste echar un vistazo al informe Parker 2015, publicado recientemente sin ningún vino español con matrícula de honor. Ausencia de 100 puntos, una puntuación de la que solo un selecto grupo de vinos puede presumir.

SALVA LORIGUILLO

Redactor. Aprendiendo de Andalucía.